¿Qué beneficios aporta el monitoreo comunitario a la sociedad?

10 de Octubre de 2016

Las comunidades son dueñas y poseedoras de territorios con una gran biodiversidad, las cuales han conservado de generación en generación, debido a que forman parte de su vida comunitaria, existiendo una  interrelación entre la gente y los bosques. Las comunidades han entendido que a través de mecanismos de organización social pueden manejar, aprovechar y conservar sus recursos naturales; haciendo una adecuada planeación y apropiación de su territorio garantizando su aplicación a través de normas internas generadas por los mismos comuneros. Así mismo conciben a los bosques como generadores de servicios ambientales y beneficios económicos, sociales y culturales para sus pobladores.

Un ejemplo de lo anterior son las comunidades que integran la UZACHI (Unión de Comunidades Productoras Forestales Zapoteco-Chinanteca del estado de Oaxaca), que después de pasar por un periodo de 25 años de concesión forestal por una empresa paraestatal, iniciaron un proceso de apropiación de su territorio a través de la generación de capacidades técnicas locales, realizando un manejo forestal comunitario adaptativo, con una fuerte participación de la gente en la toma de decisiones para el adecuado manejo de sus bosques.

A partir del 2014 se inició el proyecto de Monitoreo Comunitario Participativo, con el apoyo de la Alianza México REDD+,  proyecto financiado por USAID, como parte de la Iniciativa de Fortalecimiento de Capacidades para el Monitoreo Comunitario en los Bosques y Selvas de México. Para realizar estas actividades se tomaron en cuenta elementos adicionales como los factores sociales, económicos y políticos de las comunidades a través de un análisis FODA, resultando de ello la consulta y rendición de cuentas de cada uno de los procesos del monitoreo, para lo cual se conformó un  “Grupo Focal” integrado por dos persona de cada comunidad, quienes tienen la función de socializar y explicar de manera clara y detallada los objetivos, metas y resultados del monitoreo en cada una de las comunidades.

Al realizar las primeras actividades surgió la necesidad de formación de capacidades técnicas locales, por lo cual se realizó un plan de capacitaciones enfocadas a los protocolos de monitoreo; como resultado hasta el momento se tienen: 43 sitios de monitoreo permanente para cuantificar carbono y aspectos silvícolas como incremento, densidades y rendimientos, 20 estaciones de fototrampeo con seis meses de observaciones con videos y fotos de la fauna de cada comunidad, ocho monitores de aves con una gran cantidad de registros a nivel de nombre científico y 13 sitios para la medición de cuerpos de agua a través de un kit básico principalmente de variables físicas. Así mismo, como resultado de todo este proceso se cuenta con una aplicación específicamente para la UZACHI, que facilita la certeza de los datos de campo y la generación de información entendible en tiempo real para las comunidades.

Entre los principales desafíos del monitoreo se encuentran: garantizar la permanencia de esta actividad con o sin algún subsidio, concientizar a las comunidades de la importancia de hacer monitoreo para su propio beneficio, que los gobiernos reconozcan a las comunidades que de manera aislada están realizando actividades de monitoreo, los diferentes programas gubernamentales implementen acciones para el financiamiento de esta actividad, incentivar a mas comunidades a participar en este proceso, generar y/o fortalecer las redes de monitoreo para  divulgar las experiencias generadas que faciliten el proceso a comunidades que apenas inician en el monitoreo.

En este enlace puedes consultar las historias del monitoreo comunitario.