Diálogo entre Sectores Agropecuario y Ambiental Fomenta Producción y Desarrollo Rural Sustentables en México

9 de Septiembre de 2015

Primer Foro “Desarrollo Territorial” sienta bases de una agenda común a favor de la productividad del campo y la protección de ecosistemas vitales como los bosques.

 

TEXCOCO, ESTADO DE MÉXICO. 9 DE SEPTIEMBRE de 2015 — Con el objetivo de promover un diálogo transversal entre los sectores agropecuario y ambiental, se realizó el Primer Foro “Desarrollo Territorial: herramientas para la intensificación productiva sustentable”, hacia la construcción de una agenda común sobre sustentabilidad alimentaria en México. Representantes de los sectores público, privado y de la sociedad civil participaron en conferencias y mesas de trabajo sobre temáticas relacionadas con la relevancia de proteger y conservar los recursos naturales ante el reto de aumentar la productividad del campo para garantizar la seguridad alimentaria, en el contexto de las metas que México se ha planteado en materia de cambio climático. 

 

Un enfoque integral, transversal y multisectorial es fundamental para cuidar los servicios que obtenemos de la naturaleza, como la captación de agua, regulación de temperaturas, suelos fértiles, biodiversidad y potencial en términos de medicinas y ciencia, entre otros.  Factores humanos y naturales inciden en los ecosistemas y la productividad agropecuaria, especialmente los efectos del cambio climático, debido a que aumenta la vulnerabilidad de los productores ante sequías prolongadas, inundaciones, tormentas extremas y plagas.

 

“Este foro constituye un esfuerzo de acercamiento, diálogo y colaboración entre el sector agropecuario y ambiental”, dijo Rane Cortez, directora de la Alianza México REDD+.  “La meta es ayudar a construir una agenda integral de política alimentaria sustentable —en un entorno de creciente incertidumbre y vulnerabilidad ante los efectos del cambio climático— a través de mecanismos de cooperación de largo alcance que promuevan la participación multisectorial con un enfoque basado en el intercambio de experiencias y de desarrollo con conservación”, agregó.

 

En este sentido, Frédéric Baudron, especialista en manejo integral del territorio del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), con sede en Etiopía, resaltó que “es poco probable que se adopten prácticas agrícolas favorables al medio ambiente sin un marco público de apoyo y sin la articulación con los mercados”.

 

El foro —organizado por la Alianza México REDD+, con el apoyo de USAID, y el CIMMYT— analizó herramientas científicas, técnicas y prácticas para el balance entre productividad agropecuaria y conservación.  Primero, la intensificación productiva sustentable implica el uso más efectivo y eficiente de los recursos disponibles para obtener iguales o mayores rendimientos e  ingresos por unidad productiva, con menor uso de insumos y minimizando externalidades negativas sobre el ambiente.  Segundo, el manejo integral del territorio o paisaje en sitios donde ocurre al mismo tiempo la producción de alimentos, la provisión de servicios naturales, la protección de la biodiversidad y de los valores socioculturales de las comunidades.  El manejo integral es un enfoque interdisciplinario que combina la administración de los recursos naturales considerando aspectos de productividad y de bienestar de las comunidades, con el objetivo de lograr un balance entre diferentes usos, normas y estructuras de gobernanza.  Ambas requieren de la coordinación, colaboración y compromiso de los sectores público, privado y de la sociedad civil, tanto del ámbito agropecuario como del ambiental para poder funcionar adecuadamente.

 

A través del foro se generarán recomendaciones de política pública para favorecer la intensificación productiva sustentable y el manejo integral del territorio o paisaje, cubriendo los siguientes aspectos: marco jurídico e institucional, alineación de políticas públicas entre sectores, fortalecimiento esquemas de gobernanza eficientes, eficiencia en la producción agropecuaria, prácticas de manejo, y tecnologías sustentables y acceso a fuentes de financiamiento.

 

El mundo enfrenta el gran desafío de alimentar a una población que alcanzará los 9 mil millones de habitantes en 2050, principalmente ubicados en países en desarrollo. Según estimaciones de la FAO y el BID, los retos de seguridad alimentaria implicarían un aumento de alrededor de 60% en la producción de alimentos a nivel mundial y ampliar la superficie cultivable en al menos 12%.  México enfrenta una situación especial por ser uno de los países más biodiversos del planeta, ya que ampliar las zonas de producción agropecuaria tiene un costo en pérdida de bosques, selvas y otros ecosistemas, además de los servicios que nos brindan.  Los efectos del cambio climático exacerban los factores de riesgo para la seguridad alimentaria.  A través de la intensificación productiva y el manejo integral del territorio, se pueden enfrentar tales retos en beneficio de las comunidades y favorecer condiciones de desarrollo más más equitativas y sustentables.

 

Más información en: http://www.desarrolloterritorial.mx/

 

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La Alianza México REDD+ es una iniciativa que apoya el proceso de preparación para REDD+ en México y está conformada por las siguientes organizaciones de la sociedad civil: The Nature Conservancy (TNC), Rainforest Alliance, Espacios Naturales y Desarrollo Sustentable (ENDESU) y el Woods Hole Research Center. Cuenta con el apoyo del Programa de Cambio Climático Global de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés). Para más información visite: http://www.alianza-mredd.org/

 

Con sede en México, CIMMYT http://www.cimmyt.org es el líder global en investigación para el desarrollo de maíz y trigo, y de sistemas de producción de maíz y trigo, para los países en desarrollo. CIMMYT trabaja alrededor del mundo en desarrollo con cientos de aliados para incrementar en forma sostenible la productividad de los sistemas de maíz y trigo para mejorar la calidad de vida de los productores y mejorar la seguridad alimentaria global. El trigo mejorado desarrollado en CIMMYT se planta en más de 60 millones de hectáreas en países en desarrollo – más de 70 por ciento del área plantada con trigos modernos de primavera en esos países. Estas variedades de trigo permiten mejores cosechas que generan ganancias anuales acumuladas para los productores de por lo menos 500 millones de dólares. De igual forma, 50 por ciento de las variedades modernas de maíz que se siembran en países en desarrollo vienen de semillas mejoradas en CIMMYT. CIMMYT es miembro del CGIAR y recibe fondos y apoyo de gobiernos nacionales, fundaciones, banca de desarrollo y de otros organismos públicos y privados.